| VIAJE 🌎| Budapest en 3 días con mercadillos navideños

¡Hola! He estado un poco desaparecida estos últimos tres meses, ¡tengo mucho que contar! Pero antes de eso, hoy quiero compartir con vosotros mi última escapada. Queríamos visitar algún mercadillo de Navidad o alguna ciudad europea con ambiente navideño. Dudamos entre varias opciones, pero al final nos decantamos por Budapest. Y la verdad… qué ciudad tan fácil y cómoda. Para moverte no necesitas transporte público, y si quieres usarlo para ir a alguna zona más alejada, es súper sencillo.

Budapest está dividida en Buda y Pest, unidas por el río Danubio y varios puentes. Nosotros nos alojamos en Pest y me parece la mejor opción. Nos quedamos en el hotel Memories Old Town, de cuatro estrellas, y lo elegiría otra vez sin duda: la gente muy maja, el desayuno riquísimo y las habitaciones muy bien. Además, por las noches tenían un menú festivo por 40 € con bebidas y degustación de vinos. Lo único malo es que cada noche era el mismo menú, así que solo lo hicimos una vez, pero el plato principal estaba de lo más rico de todo el viaje.

Del aeropuerto a la ciudad es facilísimo: compras allí mismo el ticket del autobús 100E, te lo escanean antes de subir y en unos 30 minutos estás ya en el centro. También existe la app Budapest Go, que mucha gente recomienda, pero nosotros no la usamos porque no cogimos transporte público el resto de la estancia.

Estuvimos tres días y me parece que es suficiente para ver lo más importante. Normalmente en los viajes solemos hacer muchas más cosas, pero esta vez tuve que parar un poco por tema salud; aún así, os dejo todo lo que hicimos. La ciudad en general me pareció súper segura, muy limpia, casi como nueva. Si no llega a ser Navidad quizá no habría ido porque suelo preferir sitios con mar o con sol, pero como escapada navideña me encantó.

Llegamos al hotel, dejamos las maletas y como la habitación no estaba lista salimos directamente. Fuimos al Central Gran Café a comer algo. Después fuimos andando hasta el Mercado Central. Está bien, aunque he visto mercados en otras ciudades que me gustan más. La recomendación de gente local es que no compres nada allí, y si lo vas a hacer, compra en los puestos al final del mercado, no te quedes en los primeros nada más entrar.

Antes de pasar por el hotel para hacer el check-in hicimos una parada en Norma. Es una cafetería con estilo nórdico y una selección de pastelería. Nosotros compartimos un chocolate caliente y un pastel de hojaldre con pistacho (un poco seco para mí gusto).

Por la tarde hicimos un tour de 3 a 6 que cogimos por Airbnb. Fue en inglés, pero seguro que también existe en castellano. El tour incluía la historia de la ciudad, arte, y sobre todo los famosos ruin bars, que son bares montados en edificios antiguos en ruinas, llenos de decoración original, arte callejero y ambiente único. La verdad es que muy curiosos.

El primero que visitamos fue Szimpla Kert, el más famoso de todos. Es enorme, con varias salas y rincones para explorar. La verdad es que es todo un mundo dentro del edificio: hay plantas, luces, muebles reciclados… un lugar que no se parece a ningún otro bar que hayas visto. Después hicimos otra parada en otro ruin bar donde el grupo probó varios licores típicos de Hungría, como la palinka, un destilado de frutas que es súper característico. También un mulled wine de cereza. Otro clásico que nos dieron a probar fue el Unicom, un licor de hierbas bastante «digestivo»!

Después de este tour terminamos volviendo al hotel y cenando allí su menú festivo, pero por si os interesa os dejo aquí los sitios que la guía del tour nos recomendó:

Cocina húngara:

– VakVarju: https://maps.app.goo.gl/vrHJnpb4j1aCFzsH7
– Hungarikum Bisztro: https://maps.app.goo.gl/EKYshYebW9oweeE89 (intentamos reservar este y estaba completo todo el mes de diciembre)
– Tati Farm to Table: https://maps.app.goo.gl/GFJpkdii8pNRJqZp8
– Getto Gulyas: https://maps.app.goo.gl/ZbCZAA9eyRbGafmd8
– Tavern: https://maps.app.goo.gl/NNPtKC4VwKEN5nyh9
– Paprika Vendéglő: https://maps.app.goo.gl/2qmcgz3uxw3vzVBj6
– Urban Betyár: https://maps.app.goo.gl/AfJRyAQq1VKLFfc97
– For Sale Pub: https://maps.app.goo.gl/PGpgyGAbi8v1Q1779

Y aquí sitios donde probar vinos típicos de Budapest. Además de los licores, el vino es más barato y hay muchísima variedad. ¡Hungría tiene 22 regiones de vino y elabora unos 220 tipos de vino!

– Kadarka Wine Bar: https://maps.app.goo.gl/GepNSAqW7hDRT1wq7
– Bor 2 Door City: https://maps.app.goo.gl/2yaxd5Hv9ng4pnXKA
– Wine Not? https://maps.app.goo.gl/KebHrUjEFin8K6VGA
– Marlou: https://maps.app.goo.gl/9qtctbYeKkRVURLY6

Este día lo dedicamos a Buda. Cruzamos uno de los puentes, también conocido como Chain Bridge y antes de subir al castillo de Buda puedes hacer una parada en Zërgë Coffeeshop para tomar un café y unos bagels. Para subir al Castillo de Buda; puedes hacerlo andando en cinco minutos, con funicular o en bus. La cola para el funicular era larga así que decidimos subir andando, es bastante fácil aunque hay escaleras así que si vas con cochecito para niños tal vez no.

Yo pensaba que el castillo sería un castillo tal cual, pero en realidad nunca ha sido realmente un palacio o castillo. Aun así, la vista desde allí es impresionante: se ve todo Pest al otro lado del río y pasear por las calles del castillo tiene un encanto especial.

Tras el castillo, visitamos la Iglesia de San Matías. Es una iglesia impresionante, de hecho la verás claramente porque todo el tejado es de color, muy original. Luego fuimos al Fisherman’s Bastion, que es uno de los sitios más icónicos de Budapest. Es como un mirador con torres y terrazas de estilo medieval donde se pueden sacar fotos increíbles del Danubio y Pest. Nosotros lo vimos desde lejos, y creo que hay que pagar, pero un truco que vimos en un video de YouTube es que por la noche el acceso está permitido y es gratis.

Para comer fuimos a uno de los mercadillos navideños. Está situado en Plaza Vörösmarty, en el mismo lugar donde encontrarás la cafetería Gerbeaud Café, que es muy histórica porque la realeza húngara y personajes importantes han ido allí a tomar café y tarta. Intentamos ver un poco el interior pero tienen cortinas puestas así que no se puede ver mucho. En el mercadillo probamos el lángos, que había que probar sí o sí. Es como una “pizza húngara”, una masa frita que me recordó a un churro/buñuelo, con sour cream y queso rallado. Probé un poco y no podía más porque llena muchísimo. También probamos el pastel de chimenea. Hay mil sitios, pero lo mejor es pedirlo donde lo hacen delante de ti; el original solo lleva azúcar y canela, aunque ahora hay versiones con oreo, pistacho, helado….

Por la noche cenamos en un restaurante histórico de más de 100 años con música en vivo de violines, Százéves Étterem. Probé el gulash, un guiso de carne que me recordó mucho a los que hace mi abuela.

El tercer día lo empezamos un poco más tranquilos. Hicimos un free tour que nos encantó. Fue de esos tours que realmente te ayudan a entender mejor la ciudad. Vimos la Basílica de San Esteban, el Parlamento y también la famosa escultura de los zapatos junto al Danubio, que es un memorial muy impactante y que recomiendo muchísimo para entender parte de la historia de Budapest. El guía nos contó un montón de detalles y anécdotas.

Luego volvimos al Szimpla Kert, pero esta vez porque los domingos por la mañana hacen un mercadillo dentro del mismo ruin bar. Está abierto de 9 a 2 y es súper curioso: puestos locales, artesanía, productos hechos a mano… totalmente diferente al ambiente de bar por la noche.

Desde ahí fuimos a Karavan Street Food, que está muy cerca. Al principio mi pareja estaba un poco reticente porque hay muchísimos puestos y pensábamos que sería muy turístico, pero al final comimos súper bien. Tienen de todo: hamburguesas estilo smash, platos húngaros, cosas más tipo barbacoa americana… elegimos dos cosas del puesto más típico y tradicional húngaro y estaban buenísimas, además por muy buen precio. Hay muchas mesas para sentarse y estuvimos a gusto.

Tras una parada en el hotel, seguimos caminando hasta el mercadillo navideño de la Basílica, que por la tarde se pone precioso con las luces y con un show proyectado en la fachada de la basílica. Para cenar, yo quería ir al Húngarikum Bistro, pero estaba completamente lleno, así que terminamos en el Parisian 6, que fue buena opción también.

En resumen, creo que en tres días ves bastante bien lo esencial de Budapest: un día para Buda, otro para Pest y mercados, y el último para descubrir rincones, probar comida callejera y aprender un poco más de la historia de la ciudad. Me quedé con ganas de ver el City Park y los baños termales, pero para una escapada navideña fue perfecta. En el City Park tienes hasta un zoo y es ahí mismo donde se encuentran las famosas termas de Széchenyi. El parque está a una hora más o menos de Pest andando, pero en transporte público llegar rápido.

Otras opciones son también las de visitar la Isla Margarita o hacer un crucero por el Danubio especialmente a la noche.

Otra de las cosas a mencionar es que en cuanto a precios habíamos mirado que Viena por ejemplo es más cara según dicen algunos, pero Budapest nos ha parecido precios como los que ves hoy en día en todas partes. De hecho dependiendo de a donde vayas es bastante caro. En plena plaza cerca del café que he mencionado antes donde va la realeza, pedimos dos bizcochitos y dos bebidas y fueron 27€.

Si queréis saber algún detalle más o tenéis dudas, podéis mandarme un email a hola@happy-soul.es o enviarme un mensaje.

Un abrazo,

Paula

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