S√°bado Hippieūüćā & Dulceūüß° XI: Chai Coffee

Bienvenidos a un S√°bado Hippie & Dulce m√°s ūüôā hoy os traigo una receta de caf√© con leche especiada que espero que os encante para tomarla mientras le√©is la historia que hoy quiero contaros… Estos √ļltimos d√≠as he estado pensando mucho una vez m√°s sobre lo importante que es estar bien con uno mismo. De lo esencial que es no depositar nunca tu felicidad en manos de otra persona. Porque como al fin y al cabo bien dicen, eres t√ļ la √ļnica persona con la que vas a pasar el resto de tu vida.

En tus d√≠as bajos t√ļ debes esforzarte en aportar luz, cuando est√©s triste t√ļ eres quien debe hacerte feliz. Cuando est√©s sola, t√ļ eres quien debe darte compa√Ī√≠a. T√ļ eres quien debe aceptarte con tus m√°s y con tus menos. As√≠ que cu√≠date, m√≠mate y qui√©rete mucho.

[El Amor & La Felicidad]

[Quiero contarte una vieja historia sobre un hombre que no cre√≠a en el amor. Se trataba de una persona normal, como t√ļ y como yo, pero lo que lo hac√≠a especial era su manera de pensar: estaba convencido de que el amor no exist√≠a. Hab√≠a acumulado mucha experiencia en su intento de encontrar el amor, por supuesto, y observado a la gente que ten√≠a a su alrededor. Se hab√≠a pasado buena parte de su vida intentando encontrar el amor y hab√≠a acabado por descubrir que el amor no exist√≠a.

Dondequiera que fuese sol√≠a explicarle a la gente que el amor no era otra cosa que una invenci√≥n de los poetas, una invenci√≥n de las religiones que intentaban, de este modo, manipular la d√©bil mente de los seres humanos para controlarlos y convertirlos en creyentes. Dec√≠a que el amor no era real y que, por esa raz√≥n, ning√ļn ser humano lo encontrar√≠a jam√°s aun cuando lo buscase.

El hombre continu√≥ hablando incansablemente de todas las razones por las cuales cre√≠a que el amor no exist√≠a y sigui√≥ diciendo: ¬ęYo ya he pasado por todo eso. No volver√© a permitir que nadie manipule mi mente y controle mi vida en nombre del amor¬Ľ. Sus argumentos eran bastante l√≥gicos y convenci√≥ a mucha gente con sus palabras. El amor no existe.

Sin embargo, un d√≠a, este hombre sali√≥ a dar un paseo por un parque, donde se encontr√≥, sentada en un banco, a una hermosa mujer que estaba llorando. Cuando advirti√≥ su llanto, sinti√≥ curiosidad, se sent√≥ a su lado y le pregunt√≥ si pod√≠a ayudarla. Tambi√©n le pregunt√≥ por qu√© lloraba. Puedes imaginar su sorpresa cuando ella le respondi√≥ que estaba llorando porque el amor no exist√≠a. √Čl dijo: ¬ęEsto es incre√≠ble: ¬°una mujer que cree que el amor no existe!¬Ľ. Por supuesto, quiso saber m√°s cosas de ella.

-¬ŅPor qu√© dice que el amor no existe? -le pregunt√≥.
-Bueno, es una larga historia -replic√≥ ella-. Me cas√© cuando era muy joven, estaba muy enamorada, llena de ilusiones y ten√≠a la esperanza de compartir mi vida con el que se convirti√≥ en mi marido. Nos juramos fidelidad, respeto y honrarnos el uno al otro, y as√≠ creamos una familia. Pero, pronto, todo empez√≥ a cambiar. Yo me convert√≠ en la t√≠pica mujer consagrada al cuidado de los hijos y de la casa. Mi marido continu√≥ progresando en su profesi√≥n y su √©xito e imagen fuera del hogar se volvi√≥ para √©l en algo m√°s importante que su propia familia. Me perdi√≥ el respeto y yo se lo perd√≠ a √©l. Nos her√≠amos el uno al otro, y en un momento determinado, descubr√≠ que no le quer√≠a y que √©l tampoco me quer√≠a a m√≠. Pero los ni√Īos necesitaban un padre y esa fue la excusa que utilic√© para continuar manteniendo la relaci√≥n y apoyarle en todo. Ahora los ni√Īos han crecido y se han independizado. Ya no tengo ninguna excusa para seguir junto a √©l. Entre nosotros no hay respeto ni amabilidad. S√© que, aunque encontrase a otra persona, ser√≠a lo mismo, porque el amor no existe. No tiene sentido buscar algo que no existe. Esa es la raz√≥n por la que estoy llorando.

Como la comprendía muy bien, la abrazó y le dijo:

-Tiene raz√≥n, el amor no existe. Buscamos el amor, abrimos nuestro coraz√≥n, nos volvemos vulnerables y lo √ļnico que encontramos es ego√≠smo. Y, aunque creamos que no nos doler√°, nos duele. No importa cu√°ntas relaciones iniciemos; siempre ocurre lo mismo. Entonces ¬Ņpara qu√© seguir buscando el amor?.

Se parecían tanto que pronto trabaron una gran amistad, la mejor que habían tenido jamás. Era una relación maravillosa. Se respetaban mutuamente y nunca se humillaban el uno al otro. Cada paso que daban juntos les llenaba de felicidad. Entre ellos no había ni envidia ni celos, no se controlaban el uno al otro y tampoco se sentían poseedores el uno del otro. La relación continuó creciendo más y más. Les encantaba estar juntos porque, en esos momentos, se divertían mucho. Además, siempre que estaban separados se echaban de menos.

Un d√≠a √©l, durante un viaje que lo hab√≠a llevado fuera de la ciudad, tuvo una idea verdaderamente extra√Īa. Pens√≥: ¬ęMmm, tal vez lo que siento por ella es amor. Pero esto resulta muy distinto de todo lo que he sentido anteriormente. No es lo que los poetas dicen que es, no es lo que la religi√≥n dice que es, porque yo no soy responsable de ella. No tomo nada de ella; no siento la necesidad de que ella cuide de m√≠; no necesito echarle la culpa de mis problemas ni echarle encima mis desdichas. Juntos es cuando mejor lo pasamos; disfrutamos el uno del otro. Respeto su forma de pensar, sus sentimientos. Ella no hace que me sienta avergonzado; no me molesta en absoluto. No me siento celoso cuando est√° con otras personas; no siento envidia de sus √©xitos. Tal vez el amor s√≠ existe, pero no es lo que todo el mundo piensa que es¬Ľ.
A duras penas pudo esperar a volver a casa para hablarle de su extra√Īa idea. Tan pronto empez√≥ a explic√°rsela, ella le dijo: ¬ęS√© exactamente lo que me quieres decir. Hace tiempo que vengo pensando lo mismo, pero no quise compartirlo contigo porque s√© que no crees en el amor. Quiz√°s el amor s√≠ que existe, pero no es lo que cre√≠amos que era¬Ľ. Decidieron convertirse en amantes y vivir juntos, e incre√≠blemente, las cosas no cambiaron entre ellos. Continuaron respet√°ndose el uno al otro, apoy√°ndose, y el amor sigui√≥ creciendo cada vez m√°s. Eran tan felices que incluso las cosas m√°s sencillas les provocaban un canto de amor en su coraz√≥n.

El amor que sent√≠a √©l llenaba de tal modo su coraz√≥n que, una noche, le ocurri√≥ un gran milagro. Estaba mirando las estrellas y descubri√≥, entre ellas, la m√°s bella de todas; su amor era tan grande que la estrella empez√≥ a descender del cielo, y al cabo de poco tiempo, la tuvo en sus manos. Despu√©s sucedi√≥ otro milagro, y entonces, su alma se fundi√≥ con aquella estrella. Se sinti√≥ tan inmensamente feliz que apenas fue capaz de esperar para correr hacia la mujer y depositarle la estrella en sus manos, como una prueba del amor que sent√≠a por ella. Pero en el mismo momento en el que le puso la estrella en sus manos, ella sinti√≥ una duda: pens√≥ que ese amor resultaba arrollador, y en ese instante, la estrella se le cay√≥ de las manos y se rompi√≥ en un mill√≥n de peque√Īos fragmentos.

Ahora, un hombre viejo anda por el mundo jurando que no existe el amor, y una hermosa mujer mayor espera a un hombre en su hogar, derramando l√°grimas por un para√≠so que una vez tuvo en sus manos pero que, por un momento de duda, perdi√≥. Esta es la historia del hombre que no cre√≠a en el amor. ¬ŅQui√©n de los dos cometi√≥ el error? ¬ŅSabes qu√© es lo que no funcion√≥? El que cometi√≥ el error fue √©l al pensar que pod√≠a darle su felicidad a la mujer. La estrella era su felicidad y su error fue poner su felicidad en las manos de ella. La felicidad nunca proviene del exterior. √Čl era feliz por el amor que emanaba de su interior; ella era feliz por el amor que emanaba de s√≠ misma. Pero, tan pronto como √©l la hizo responsable de su felicidad, ella rompi√≥ la estrella porque no pod√≠a responsabilizarse de la felicidad de √©l.

No importa cu√°nto amase la mujer al hombre, nunca hubiera podido hacerle feliz porque nunca hubiese podido saber qu√© es lo que √©l quer√≠a. Nunca hubiera podido conocer cu√°les eran sus expectativas porque no pod√≠a conocer sus sue√Īos.

Si tomas tu felicidad y la pones en manos de alguien, m√°s tarde o m√°s temprano, la romper√°. Si le das tu felicidad a otra persona, siempre podr√° llev√°rsela con ella. Y como la felicidad s√≥lo puede provenir de tu interior y es resultado de tu amor, s√≥lo t√ļ eres responsable de tu propia felicidad. Jam√°s podemos responsabilizar a otra persona de nuestra propia felicidad, aunque cuando acudimos a la iglesia para casarnos, lo primero que hacemos es intercambiar los anillos. Colocamos la estrella en manos de la otra persona con la esperanza de que nos haga felices y de que nosotros la haremos feliz a ella. No importa cu√°nto ames a alguien, nunca ser√°s lo que esa persona quiere que seas.

Ese es el error que la mayor√≠a de nosotros cometemos nada m√°s empezar. Asentamos nuestra felicidad en nuestra pareja y no es as√≠ como funciona. Hacemos todas esas promesas que somos incapaces de cumplir, y entonces, nos preparamos para fallar.]¬† Extracto del libro ‚ÄúLa maestr√≠a del amor‚ÄĚ.

Chai Coffee

Receta de Happy Soul
Raciones

1

ración
Tiempo total

15

minutos

Este caf√© est√° delicioso porque tiene muchas especias lo que lo hacen s√ļper especial y diferente. Os recomiendo que os dej√©is la leche preparada la noche anterior porque as√≠ coger√° mucho mejor los sabores de las especias.

Ingredientes

  • 1/2 taza de caf√© reci√©n hecho

  • 1/2 taza de bebida vegetal de avena

  • 1/4 cucharadita de nuez moscada

  • 1/4 cucharadita de jengibre¬†

  • 1/2 cucharadita de canela

  • Clavo (yo pongo 2)

  • 1 vaina de cardamomo¬†

Preparación

  • Colocamos la bebida vegetal y todas las especias en un cazo y ponemos al fuego. Cuando llegue a ebullici√≥n, retiramos y dejamos reposar un buen rato. Antes de irnos a la cama, quitamos las especias, tapamos el cazo con un plato y reservamos hasta el d√≠a siguiente.¬†
  • A la ma√Īana siguiente preparamos el caf√© y cuando lo tengamos listo, le a√Īadimos la bebida especiada.¬†

Notas

  • *Nota: el cardamomo ten√©is que abrirlo y retirar las semillas negras que hay dentro, esas son las que usaremos. La c√°scara la pod√©is tirar.
  • ** Si quer√©is espuma, con la bebida de avena normal no conseguimos mucha, pero pod√©is probar con alguna especial de avena edici√≥n Barista ūüôā (¬°la de Oatly es mi favorita!).¬†

Paula 

‚̧

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *