| VIAJE 🌎| Ruta de tres días en Venecia

¡Hola!

Empezamos el 2024 con el primer artículo de viajes en la web, y como siempre me hace muchísima ilusión. Podéis ver todas las guías que he publicado hasta la fecha aquí.

El año pasado decidimos por primera vez hacer una mini escapada de fin de semana por Europa. Fue increíble porque lo hicimos entre febrero y marzo, es decir, estás en plena rutina cuesta arriba tras las navidades y se te hace duro pensar que hasta Semana Santa no vas a tener vacaciones. Así que ¿por qué no salir unos tres o cuatro días y coger energía?. Decidimos planear la escapada exprés a Ginebra, Suiza, y este año teníamos claro que queríamos repetir. Y Venecia ha sido el destino elegido 🙂

Yo ya he estado antes en Italia (¡ya es tarde para publicar una guía!), ya que fui en el 2018 a Florencia e hice ruta por la Toscana, Pisa, Luca, etc. Sin embargo, esta vez me apetecía mucho ir a Venecia y explorar un nuevo lugar. Además, ¡esta ciudad sale en una de mis películas favoritas! Casino Royale con Daniel Craig, además de en muchas otras más.

Venecia me ha encantado. Mucho. Me ha encantado un montón. Muchas veces vas a sitios y cuando llega la hora de irte pues te vas jaja aunque te de algo de tristeza. Con Venecia sin embargo he estado muy triste dejándola atrás, quería quedarme más tiempo y de hecho si me preguntas ahora te diría que regresaría (y esto no me suele pasar a menudo).

Sé que cada persona es diferente, pero Venecia me ha parecido preciosa. Un lugar con magia al que todos deberíamos ir al menos una vez. En los meses de verano hace mucho calor y debe estar abarrotadísima de gente, sin embargo ahora en febrero no he notado que haya demasiada aglomeración. Donde más hay es en Piazza San Marco ya que ahí están los puntos de mayor interés, pero cuando sales de ahí y te pierdes entre las callejuelas estás casi solo.

Notas antes de empezar:

  • El hotel donde nos alojamos fue Ai Mori d’Oriente Hotel. estamos súper contentos con la elección y lo recomiendo mucho. La atención al cliente muy buena, el desayuno estupendo y tanto la habitación como el baño genial. No tuvimos ningún problema.
  • La moneda es el Euro y el idioma el italiano, aunque todos hablan inglés. De todas maneras esta vez creo que es la vez que más he hablado en un viaje jaja me ha encantado practicar italiano y se parece mucho al español, no tenía problema en entenderles.
  • Cuando pides en un sitio di si te vas a sentar fuera en la terraza o si vas a tomarlo dentro de pie, ya que el precio cambia y si pides algo y luego te vas a la terraza sin avisarles no les gusta.
  • No sé si decir que es caro ya que todo ha subido tanto últimamente en todas partes… obviamente no vas a pagar lo mismo si entras en un sitio lleno de turistas que en un establecimiento donde van los locales. En la Piazza San Marco un café pueden ser unos 6€, mientras que fuera de esa zona lo consigues por 1,70€ (más abajo te dejo todos los links a mis establecimientos favoritos).
  • No hay coches en Venecia, así que prepárate para ir en bus desde el aeropuerto o en watertaxi (¡mucho más caro!). Más detalles abajo.
  • Me ha parecido más grande de lo que pensaba, así que ten en cuenta que vas a andar mucho. Si tienes niños pequeños o van en silla, no sé si es lo más adecuado ya que hay muchos puentes y escaleras.

DÍA 1:

Llegamos sobre las 6 de la tarde, y ya era de noche. Además, ¡había niebla que llegaba hasta los 20 metros! No sé ni cómo aterrizamos, ¡no se veía nada! Una vez pasado el control del pasaporte, salimos directos ya que no teníamos equipaje facturado que recoger.

En el mismo aeropuerto antes de salir, vimos una máquina ATVO de autobuses y compramos ahí directamente los tickets ida y vuelta para ir al centro y volver al aeropuerto (la vuelta es abierta así que no tienes que decir cuándo volverás). El ticket cuesta 10€ y una vez salgas del aeropuerto sigue las indicaciones que te llegan a los autobuses, están literal a un par de minutos de distancia. Antes de meterte en el bus, hay una máquina de venta de tickets y otra amarilla pequeñita en la que deberás meter el ticket para validarlo. El trayecto dura unos 20 minutos y no hay paradas, te deja en Piazzale Roma que es el último punto donde llegan los coches/buses. Otra opción es coger un water taxi, pero los precios pueden llegar hasta los 100€, así que un poco desorbitado.

Una vez llegamos a Piazzale Roma, fuimos directos andando hasta el hotel. No os preocupéis si os perdéis, porque es totalmente normal. Venecia es como un laberinto donde incluso hasta a veces Google Maps se pierde. Cuando llegamos al hotel, dejamos las mochilas y salimos de nuevo a andar. Había tanta niebla que no veíamos nada, pero estábamos tan contentos que hasta eso nos daba igual. Para cenar fuimos a La Piazza, puede parecer turístico pero cenamos súper bien, precios típicos (pasta unos 20€ y pizza 15€). Y la verdad es que repetería.

Después, de vuelta al hotel a descansar y coger fuerzas para el siguiente día.

DÍA 2:

Tras poner la alarma, arreglarse y desayunar en el hotel, nos dirigimos a Piazza San Bartolomeu, ya que desde este punto empezamos un food tour. Nunca había hecho uno y la verdad es que tenía muchas ganas, nosotros hicimos este.

Nos llevaron a seis bacaris, que son las clásicas tabernas venecianas en las que sirven principalmente cicchetis. Yo los llamo los pintxos italianos, ya que consisten en un trozo de pan y encima algo como pescado, queso o cualquier otra combinación. Algunos estaban mejor que otros, y las bebidas no estaban incluidas, pero lo recomiendo y de hecho me parece genial que sea el primer tour a hacer en el primer día. Nos llevaron al Bacari más antiguo de Venecia (Cantina Do Mori) y descubrimos zonas a las que luego no volvimos a ir en el resto del viaje.

Probamos también Spritz (¡qué rico!). Los encuentras por 4 o 5€ , y lo puedes tomar con Aperol, Campari, Select o Cynar. Aperol es el más conocido y está muy bueno, Campari es bastante más amargo y sin ese sabor a naranja, Select es un punto intermedio (mi favorito) y Cynar no lo probé ya que nos comentaron que era bastante amargo, pero curiosamente está hecho a base de alcachofas.

En cuanto a los cicchetis, como yo soy del País Vasco, estoy acostumbrada a comer pintxos, así que los cicchetis no me parecían nada nuevo. Pero disfruto de todo y los comí casi todos los días. En Venecia encontrarás que la mayoría de platos llevan pescado, así que los cicchetis más comunes eran de bacalao, sardinas, anchoas o sepia en tinta. Mis favoritos fueron los de Bacari ae Bricoe, que descubrimos por nuestra cuenta.

Una vez finalizado el tour, nos fuimos directos a visitar el Palazzo Ducale. Cogimos Skip the line tickets aquí, y entramos en 2 minutos sin colas. Estábamos entre visitar el palacio o la basílica, y al final optamos por el primero. Me dio pena no visitarlo todo, pero a veces hay que dar prioridad a unas cosas y elegir. El palacio es una pasada, y cada habitación te deja con la boca abierta. ¡Menudos techos y menudos detalles! Es increíble transportarte a otra época y ver todo lo que hacían.

El resto de la tarde la pasamos explorando, aún con bastante niebla pero bueno. Cada rincón me iba pareciendo mágico, es como un laberinto lleno de puentes, de góndolas… sin duda, tiene magia.

Hicimos una parada en el hotel para ducharse y arreglarse de nuevo. Paramos en Time Social Bar donde disfrutamos de unos cocktailes maravillosos y una bruschetta. Y después nos dirigimos a cenar a un restaurante que habíamos reservado por teléfono días antes de ir. Se llama Antico Gardinnetto, un negocio familiar pequeñito con seis mesas, y éramos los únicos turistas. La comida se notaba que era casera y estuvimos muy a gusto. Nos encanta ir a sitios en los que estemos con gente local y lejos de turistas.

DÍA 3:

Y otro día más con la alarma puesta pronto, hicimos el tour a tres islas: Burano, Murano y Trocello que reservamos aquí. Podíamos habernos quedado en Venecia perfectamente para seguir conociéndola, pero al no quedarnos muchos días, queríamos intentar ver lo máximo posible.

Cuando llegamos antes de las 10 a Trocello creo que éramos casi los únicos en la isla. En Burano y Murano sin embargo había más gente pero tampoco era demasiado. Como he comentado en otros artículos de viajes, nosotros siempre apostamos por salir un poco del centro o la zona donde se acumula la gente y explorar un poco e ir donde no haya casi nadie o donde estén los locales. Es por eso que una vez alejados del centro de Burano, ¡estábamos solos en el resto de calles! Comimos unas bruschettas en Aqua Salsa y un helado en Gelateria Crema.

La última parada fue Murano, muy reconocido por su cristal. El guía nos llevó a una fábrica y nos hicieron una demostración en la que pudimos ver cómo trabajan con los materiales y hacen sus obras de arte. No pude resistirme a comprar un collar y pendientes. Me gusta siempre tener algo similar de cada sitio al que voy.

Sobre las 3 de la tarde estábamos ya de vuelta en Venecia y volvimos a pasear para seguir explorando. Es lo mejor que puedes hacer, andar y maravillarte con todo lo que veas. Queríamos ir a ver la iglesia que aparece en la película de Indiana Jones y la última cruzada, y también hicimos una parada técnica para un Spritz y un trozo delicioso de pizza-focaccia en Antico Forno.

Para cenar reservamos en un sitio un poco perdido entre una de las tantas mini callejuelas de Venecia, Osteria Alla Fresca. Es otro sitio súper pequeñito y muy local.

DÍA 4:

Este día era el último en Venecia, y estábamos súper tristes. Como sobre las 12 teníamos que irnos al aeropuerto, nos levantamos pronto de nuevo y a las 8.30 ya estábamos fuera caminando. Volvimos a sitios que nos habían gustado como Piazza San Marcos mientras tomábamos un café de Torrefazione Canareggio y unos canolis de Maison de la Crepe.

Más cositas:

Aún nos quedan muchas cosas por ver en esta preciosa ciudad. ¡Incluso hacer un paseo en góndola! Lo que pasa es que el trayecto de 30 minutos son 90€. Estábamos divididos entre si hacerlo o no y al final no lo hicimos. También nos quedó por visitar la basílica, museos varios y Lido, una alargada y estrecha isla con playa.

En definitiva, me ha parecido una maravilla de viaje. Te aconsejo que te dejes perder por las callejuelas, te pares en tabernas a disfrutar de un spritz y unos cicchetis y parlotees un poco de italiano. Y según lo que he oído, en verano debe estar bastante lleno, así que una escapada en estas fechas a principios de año no es una mala idea.

Hasta el próximo viaje,

Paula

❤ 

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