falafel guisantes

Falafel de guisantes, tahini y perejil

¡Hola!

Hoy quiero compartir con vosotr@s una nueva receta de falafel. ¡Tenéis que probarlo! En el blog tengo ya la receta del falafel de boniato y del falafel de brócoli y zanahoria pero la de hoy es de guisantes, tahini y perejil. Es diferente y está buenísima 🙂

El falafel es algo que me encanta, igual que el hummus, sin embargo, tiendo más a comprar hummus que ya viene hecho y el falafel siempre lo hago casero (¡jaja!). Si algún día tengo un procesador de alimentos o una batidora súper potente que me haga un hummus cremoso, entonces perfecto 😉

Mi forma favorita de hacer falafel

En la receta original de falafel se trituran todos los ingredientes juntos y en crudo. Sin embargo, al igual que hago siempre en mis recetas de falafel, en vez de poner la cebolla y ajo crudos en la batidora, yo prefiero saltearlos primero. Lo hago en una sartén con un poquito de aceite de oliva hasta que se doren un poco.

Y una vez que los tengamos doraditos, simplemente lo mezclamos con el resto de ingredientes de la receta y listo. ¿A que es facilísimo?

Otra de las cosas que me gusta hacer diferente, es que en lugar de hornear el falafel y comerlo después, yo prefiero hornearlo primero y después pasarlo por una sartén con un poco de aceite de oliva. Sin echar mucho aceite, nada más unas dos cucharadas, pero creo que hacer esto aporta un toque incluso aún más extra crujiente, y eso me encanta.

¿Con qué servirlo?

El falafel está delicioso con un pan pita o con una tortilla estilo quesadilla, podéis ver la receta aquí.

Para darle un toque fresco decidí hacer una especie de pico de gallo a mi manera, simplemente puse tomate, aguacate y perejil fresco picados y los aliñé con limón, vinagre, sal y aceite.

Además, para acompañar puse sobre los falafel un poco de pasta Harissa.

Falafel de Guisantes y perejil

Receta de Happy Soul
Raciones

8

falafels
Tiempo total

50

minutos

IngredientEs

  • 200 gramos de garbanzos cocidos

  • 1/2 cebolla blanca

  • 4 dientes de ajo

  • 1 taza de guisantes congelados

  • Unas ramitas de perejil fresco

  • 2 cucharadas de Maizena

  • 2 cucharadas de harina de trigo o espelta

  • Sal, pimienta negra y comino

  • 1 cucharada de tahini *que sea bien cremoso

  • 2 cucharadas de aceite de oliva

  • Zumo de medio limón

PREPARACIÓN

  • Comenzamos poniendo los guisantes congelados en un cuenco. Añadimos agua hirviendo y dejamos unos 5 minutos.
  • Mientras tanto, en una sartén con un chorrito de aceite de oliva, añadimos la cebolla y el ajo picados con una pizca de sal. Doramos durante unos minutos.
  • Añadimos a un bol todos los ingredientes de la receta, junto con la cebolla y ajo salteados y los guisantes. Es importante que los escurramos bien para que no tengan mucho agua. Trituramos con una batidora de mano como es mi caso, o si tuviésemos un procesador de alimentos, con él.
  • Una vez tengamos la masa lista, vamos cogiendo pequeñas porciones y haciendo bolitas o bocaditos y los colocamos en una bandeja de horno. Si veis la masa muy húmeda, podéis añadir una cucharada más de harina. En el horno de todas maneras, el falafel quedará más crujiente y cogerá más consistencia.
  • Espolvoreamos un poco de pan rallado (opcional) y horneamos durante 30 minutos a 180-200º.
  • Cuando estén listos, los comemos así o los podemos pasar un poco por la sartén. Este es mi paso favorito ya que quedan aún más crujientes y doraditos. Únicamente pongo un poquito de aceite de oliva.
  • Servimos al momento de nuestra forma favorita 🙂

Hasta el próximo post,

Paula

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