¡Aloha! 🙂
Hoy vengo con la primera receta del 2016 en el blog, un delicioso y diferente desayuno que además inaugura así la sección de “desayunos” que hasta ahora permanecía vacía. Peeero antes, me pregunto cómo estará siendo vuestro mes de enero, el primer mes de un año que acaba de comenzar. Tal y como os dije por Instagram este mes os he propuesto un reto personal con el hashtag #brillafluyeama “haz una lista de propósitos para este año y cumple al menos uno este mes.” ¿Estáis luchando por lo que queréis? Luchar no es fácil. Para nadie. Incluso es peor cuando ni siquiera estás seguro de por qué luchas. Lucha es levantarte con todas las ganas del mundo e ir a por lo que quieres. Luchar es tirarte a la piscina incluso aún sin tenerlo claro. Luchar es ver la luz en la oscuridad. Seguir intentándolo aunque la esperanza no es la misma que hace unos instantes. Recordad lo que la vida es: yin & yang. Buenos y malos momentos. Tened siempre en mente vuestro propósito y luchad por el y con todo lo que eso implica.
Volviendo con el desayuno y dejando a un lado las reflexiones, hoy os presento al [porridge], a este desayuno se le llama de mil formas: gachas, oatmeal, porridge… yo empecé a conocerlo con este último nombre así que siempre lo llamo así. Es un desayuno calentito que reconforta y que aporta muchos nutrientes ya no solo por la avena sino por todos los toppings que podemos añadirle ya sea fruta, semillas o siropes, y que además tiene un gran poder de saciedad. Esta época fría de invierno es la estación ideal para desayunar estas gachas, un desayuno que en países como por ejemplo Escandinavia es muy habitual. ¿Lo habéis desayunado alguna vez?
Vamos ya con la receta pero antes comentaros que uno de los ingredientes principales es una banda sonora, en mi caso: Amsterdam. La conocí en una de las experiencias más importantes de mi vida, así que cada vez que la escucho no puedo evitar acordarme de un sinfín de cosas.
Claves para preparar un buen porridge:
- Añadir copos finos – el porridge quedará con mejor textura.
- Añadir pizca de sal y toque de canela – así no quedará soso.
- Utilizar bebida vegetal o mezclar agua y bebida – si usamos sólo agua no quedará mal, pero tendrá menos sabor.
- Añade unas cucharadas de yogur para aportar cremosidad.
- Es importante que una vez que las gachas empiecen a estar ya calientes en el cazo, removamos constantemente para que así queden cremosas.
- En cuanto a endulzante, a mi me encanta el sirope de arce, pero podéis añadir miel, sirope de agave o en la misma olla añadir un poco de azúcar de coco o integral.
- Además de hacer el porridge típico con avena, podemos hacer porridge con mijo, trigo sarraceno, quinoa, etc. pero entonces el tiempo de cocción variará.
- En lo referente a toppings, me encanta colocar sobre el medio del porridge una onza de chocolate, con el calor se irá derritiendo y quedará riquísimo. Una pequeña nuez de mantequilla también queda deliciosa.
- Añade unas cucharadas de linaza al porridge y no sólo será más nutritivo sino más cremoso.
Más recetas de porridge
- Porridge antiinflamatorio con Omega 3
- Baked Oats con plátano y frambuesas
- Porridge con manzana caramelizada
- Porridge con cúrcuma y coco
- Overnight oats de fresa
- Overnight oats de plátano y canela
- Chia overnight oats de vainilla
- Porridge con plátano caramelizado y compota de frutos rojos


“Una mente negativa no puede manifestar una vida positiva”.
Y con este porridge y un propósito en mente, nos vemos la próxima vez con una reflexión. Hasta entonces os deseo unos días muy felices.
Mucha luz y mucho amor,
Paula
❤